Y nunca más vuelvas....
No hay minuto que no te piense, ni conversación que no me hable de ti.
Siempre que no estás te busco y cuando por fin decides volver, se me olvida que siempre estás. Así que ahora que por millonésima vez te fuiste, para no volver…preparo minuciosamente los ingredientes necesarios, con detallada atención a los condimentos para que se encuentren en su justa medida y con estos crear la mezcla perfecta de lo que siento cuando no estas: Vasta melancolía, arrepentimiento, orgullo, ganas de olvidarte, de besarte, de que no vuelvas nunca, de atornillarte en mi cama, ganas de que seas mudo a ver si algún día me dejas de irritar, ganas de escuchar tu voz, de reírme de tus idioteces, de comerte a besos, de ver tus ojos que me narran historias, ganas de simplemente saber que estas aquí.
Así que sin más rodeos combino todo esto con el ambiente que corresponde para escribir, drenar mis sentimientos en una carta que te haga entender que nunca te he de olvidar, que tu sombra siempre me ronda, que muero en tu ser; a ver si así algún día decides regresar… Pero mis dedos se entorpecen, las lágrimas me nublan los ojos ¡y no escribo ni mierda!
Te pienso, y ya no pienso más. Pienso que te olvidé, hasta que llega la madrugada y lo único que pienso es en llamarte. Hay días que casi no te pienso, me distraigo y pienso que soy feliz, pero llega de nuevo la noche y por inercia, así como si no existiera nada mas, llega tu memoria a mi mente.
Al ver que el tiempo ya ha pasado y que al parecer nunca volverás, me he visto en la obligación de sacar mis armas más poderosas para estimular al recuerdo y pedirle al olvido que pase por aquí y se lleve todo lo que diga tu nombre.
Así que marcho determinada al cuarto de atrás, busco un vaso de coca cola, pongo un playlist de canciones que me hablan de ti y prendo un cigarrillo. Siempre comienzo con Incubus… me trae memorias de nuestros inicios, lo acompaño con un poco de oasis y enanitos verdes siempre le brinda un toque acústico que quisiera me tocaras con la guitarra en vivo, inhalo destellos de alegría con everlong, Jason Mraz me hace pensar que te olvidaré mientras que John Mayer siempre me grita a duras penas que todos los caminos me devuelven a ti y así cuando pienso que ya no puedo más pongo a Sabina, seguido por Drexler y Calor Urbano ya cuando mi alma no da para más, termino de asfixiarme con Wonderwall. Y en vez de llorar esta vez quiero drenarme, me paro, me hago una cola y prendo otro cigarrillo sentada en la cama te veo en la silla donde solías sentarte… Prendo la computadora agarro un CD en blanco que me sobró e inserto canción por canción a ver si con ellas ya afuera en un CD, puedo expulsar de mi mente y cuerpo tu memoria. Abro notepad para ponerle nombre y una frase de despedida y se pegan las yemas de mis dedos al teclado, término escribiendo tanta bazofia como siempre y a ti que no te gusta leer; Quien sabe si todavía sigo esperando que vuelvas….
0 comentarios:
Publicar un comentario