Mi amor:
Quiero en líneas breves tratar de expresar un poco lo que pasa por mi cabeza, porque tu sabes bien que yo no se decir en voz alta la plétora de nimiedades que mi mente procesa. No quiero engalanar esta hoja con pensamientos acerca de cuanto te amo, y cuanto siempre te voy a amar porque bien sabes que tú, para mi no tienes precio, sabes y siempre supiste poner una sonrisa indeleble en mi cara, y tus toscos ojos azules siempre han sido capaces de quitarme el aliento, pensé que el amor siempre se trataba de cuestiones físicas, atracciones pero tu me enseñaste que el amor se hace, se siembra y se cosecha y tu mi vida, me diste la mejor cosecha del mundo. Es que es por ti, que soy capaz de saber lo que es el amor incondicional, lo que es saber dejar al “yo” a un lado y vivir para otro, quererte fue mi gloria y tu mi salvación, tu eres y fuiste mi aliento, mi paz, mi refugio, mi camino, compás y quimera. Sin embargo cambian la marea y los vientos y decidimos alejarnos, cosas de la vida que pasan y uno no sabe como evitar, el mundo con sus infortunios creó una grieta que hoy pienso, es imposible de cerrar. Pero óyeme bien cuando te digo, que el amor ese, el que forjamos con lagrimas y sudores…ese amor está.
Hoy mi papá me llamo y me pregunto por ti, yo le mencione que habíamos decidido tomar caminos distintos…a lo que el me pregunto que si esa fue una decisión tomada con la cabeza o con el corazón y honestamente no pude decirle….Yo no lo sé, yo no sé que hago sin ti y no quiero saberlo, pero no me queda mas que seguir caminando hacia adelante. Aunque nos hemos echado al abandono, y por más que quiero que nunca mueran todas nuestras ilusiones, quiero que sepas que si no nos volvemos a encontrar, en vez de maldecirte con justo encono, siempre en mis sueños te colmaré de bendiciones.
Y no obstante sufro hoy en día la inmensa pena de tu extravío y siento el dolor profundo de esta partida (no se si mía, no se si tuya) y aunque hoy mi cara la adornen lágrimas negras como vida, quiero que sepas que INOLVIDABLEMENTE vivirás en mi, que como dice Calamaro, nuestros abriles nunca en el fondo del placard quedaran olvidados, sino que en el centro de la tierra las raíces de este GRAN y perfecto amor, siempre quedaran.
Siempre quedaras tú.
Quiero en líneas breves tratar de expresar un poco lo que pasa por mi cabeza, porque tu sabes bien que yo no se decir en voz alta la plétora de nimiedades que mi mente procesa. No quiero engalanar esta hoja con pensamientos acerca de cuanto te amo, y cuanto siempre te voy a amar porque bien sabes que tú, para mi no tienes precio, sabes y siempre supiste poner una sonrisa indeleble en mi cara, y tus toscos ojos azules siempre han sido capaces de quitarme el aliento, pensé que el amor siempre se trataba de cuestiones físicas, atracciones pero tu me enseñaste que el amor se hace, se siembra y se cosecha y tu mi vida, me diste la mejor cosecha del mundo. Es que es por ti, que soy capaz de saber lo que es el amor incondicional, lo que es saber dejar al “yo” a un lado y vivir para otro, quererte fue mi gloria y tu mi salvación, tu eres y fuiste mi aliento, mi paz, mi refugio, mi camino, compás y quimera. Sin embargo cambian la marea y los vientos y decidimos alejarnos, cosas de la vida que pasan y uno no sabe como evitar, el mundo con sus infortunios creó una grieta que hoy pienso, es imposible de cerrar. Pero óyeme bien cuando te digo, que el amor ese, el que forjamos con lagrimas y sudores…ese amor está.
Hoy mi papá me llamo y me pregunto por ti, yo le mencione que habíamos decidido tomar caminos distintos…a lo que el me pregunto que si esa fue una decisión tomada con la cabeza o con el corazón y honestamente no pude decirle….Yo no lo sé, yo no sé que hago sin ti y no quiero saberlo, pero no me queda mas que seguir caminando hacia adelante. Aunque nos hemos echado al abandono, y por más que quiero que nunca mueran todas nuestras ilusiones, quiero que sepas que si no nos volvemos a encontrar, en vez de maldecirte con justo encono, siempre en mis sueños te colmaré de bendiciones.
Y no obstante sufro hoy en día la inmensa pena de tu extravío y siento el dolor profundo de esta partida (no se si mía, no se si tuya) y aunque hoy mi cara la adornen lágrimas negras como vida, quiero que sepas que INOLVIDABLEMENTE vivirás en mi, que como dice Calamaro, nuestros abriles nunca en el fondo del placard quedaran olvidados, sino que en el centro de la tierra las raíces de este GRAN y perfecto amor, siempre quedaran.
Siempre quedaras tú.

0 comentarios:
Publicar un comentario